La noche vivida el último
miércoles en el partido de la Champions League frente al Bayern Munich no sólo
deja al cuadro culé fuera de la máxima competición de clubes de Europa, sino
que demuestra una serie de falencias que ya se venían anunciando conforme la
temporada fue avanzando.
Además de una noche para
el olvido en el juego y una paliza recibida el FC Barcelona hizo noticia por
algo más que eso, Leo Messi no formó parte del equipo titular ni tampoco entró
en el terreno de juego, y es que jugar media hora ante el Athletic Club habría
incidido en la lesión de la rodilla derecha de Leo.
“Messi es suplente”
fueron las primeras noticias minutos previos al partido, la noticia no fue digerida en unos y simplemente fue un
baldazo de agua fría en otros y es que no sólo se morían las esperanzas de una
remontada sino que la gente que poco a poco comenzaba a llenar el Camp Nou se
sentía estafada, pues si Messi se lesionó (nuevamente) ante el Bilbao ¿Por qué
no se anunció ello mucho antes?, Ni él ni nadie se podría lesionar una hora
antes del partido, lo que es más misterioso es porque ocultaron esto engañando
a la gente.
Una vez que comenzó el
partido la historia parecía no ser tan diferente a lo vivido ocho días antes,
en el Allianz Arena, el Bayern parecía ser el equipo necesitado el que buscaba
convertir esos cuatro goles y no al revés como pintaba la lógica, el Barcelona
volvió a mostrar la Messidependencia y sumó Puyoldependencia y cuantas
dependencias quieran.
El primer tiempo se llevó
un pálido 0-0 con un Barcelona que generó una sola jugada pero una vez iniciado
el segundo tiempo comenzó el vendaval alemán, el Barcelona como equipo completo
jamás estaría 7 goles debajo de ningún rival, pero el barça que se vió el
pasado miércoles está muy por debajo de varios clubes en Europa y el mundo.
Una noche cargada de
negatividad pesó en el campo culé y es que con lesionados, suspendidos el
máximo referente afuera y un técnico ausente casi la mitad de temporada
considero que es importante haber conseguido los números del Barcelona, semis
en Copa del Rey y Champions y muy posible campeón de la Liga, que no es la
temporada a la que malacostumbraron al mundo es otra cosa.
Tras el 0-3 se comenzó a
hablar de un fin de ciclo, que el juego se desgastó, que Pep se fue a tiempo o
que en los tiempos de Ronaldinho esto no pasaba. Lo cierto es que se necesita
cambios y ¡ya! Rossel si es coherente en sus acciones y conoce el mundo fútbol
se debe dar cuenta que este Barcelona necesita nuevos aires.
Los cambios deben empezar
por un nuevo plan de juego, una nueva metodología de fútbol y eso lleva a
pensar en un nuevo entrenador, la era Guardiola demostró que con la ida de Pep
se venía el fin de un estilo de juego y que con Tito no se renovó sino se
continuó con lo mismo y esto decayó, llegó a un punto máximo donde todos le han
tomada la mano.
El plantel necesita
nuevos aires y es que la Masía no ha dado jugadores tan buenos en estos tiempos,
por ello ya se piensa en nuevos defensas, acompañantes en el medio y adelante,
para ello suenan nombres como Hummels, Thiago Silva, Marquinho, Neymar, entre
otros. Se espera que la próxima temporada que empieza en dos meses el cuadro
culé retome las cosas por otro rumbo pero con el espectáculo que nos viene
regalando.
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